La nicotina en los cigarrillos electrónicos puede hacerte sentir bien. También te puede elevar la presión arterial y acelerarte el corazón y la respiración. Es posible que te quite las ganas de comer.

Los cigarrillos electrónicos no tienen el olor del humo de los cigarrillos comunes, incluso es posible que no tengan ningún olor. Pero los cartuchos pueden contener líquidos saborizados con olor a fruta, menta o golosinas. Si sientes alguno de estos olores y no ves ninguna de esas cosas cerca, podría provenir de un cigarrillo electrónico.

Algunos cigarrillos electrónicos tienen el aspecto de objetos de uso diario, como bolígrafos o memorias USB portátiles. Si ves que alguien tiene estos objetos con frecuencia, puedes mirarlos más de cerca para ver si en realidad son cigarrillos electrónicos.

Una pieza importante del cigarrillo electrónico es el atomizador. Esta es la pieza que convierte en vapor el líquido que está en el cartucho. Con el tiempo, los atomizadores se queman. Si encuentras un atomizador en la basura, alguien en tu casa podría estar usando cigarrillos electrónicos.

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