La familia de "Matt" tiene una historia de adicciones. Él sabe que, al igual que otros miembros de su familia, puede tener más probabilidades de volverse adicto. (Esta historia está basada en las experiencias de personas reales cuyos nombres se han cambiado).
Foto de un jovenFoto: ©istock.com/Antonio_Diaz

Las enfermedades cardíacas son frecuentes en algunas familias. La adicción es frecuente en la nuestra. Mi padre es un alcohólico en recuperación. Él recuerda que su padre, mi abuelo, era un borracho que se ponía de mal humor cuando tomaba y murió muy joven por una enfermedad del hígado causada por el alcohol. Mi primo ha empezado y dejado el tratamiento para la adicción a la heroína varias veces, y hace años que mi madre trata de dejar de fumar. Y ahora mi hermano menor cayó en las metanfetaminas.

Yo veo a la adicción como a nuestro propio monstruo, un monstruo que persigue a nuestra familia de generación en generación.

Pero tenemos cierto poder para detener a ese monstruo. Podemos elegir no comenzar a beber, ni a fumar ni a consumir ninguna droga. Por ejemplo, cuando era adolescente decidí que no iba a tomar ni un poquito de alcohol. Nunca me gustó el sabor y me parecía mala idea tratar de acostumbrarme a él de todas formas. Y podía confiar en que mis amigos íntimos y mi familia respetarían mi decisión y no me empujarían a beber.

La adicción siempre será un problema en mi familia. Por lo menos, ahora tenemos más conciencia de eso y hacemos todo lo que podemos para demostrarnos a nosotros mismos y demostrarles a nuestros hijos que podemos pasar buenos momentos sin drogas. Cuando se reúne toda la familia, no servimos bebidas alcohólicas por consideración a los muchos parientes que se están recuperando. ¡Y nos las arreglamos muy bien para divertirnos!

Infórmate más: Lee más sobre Matt, su hermano y la metanfetamina.

Aprende cómo ayudar a prevenir el consumo de drogas.