Cuando los padres u otros miembros de la familia consumen drogas, los niños pueden sufrir.

Es posible que las personas con problemas de drogas se olviden de ocuparse de los niños. Tal vez nadie les prepare la comida, ni los ayude a bañarse y vestirse, ni los lleve a la escuela. O que nadie les compre ropa o se las lave. A lo mejor no hay nadie que los lleve al médico o los ayude con las tareas de la escuela.

El consumo de drogas puede hacer que los padres no estén en condiciones de trabajar y ganar dinero y se gasten los ahorros de la familia. Los niños pueden estar sin calefacción, sin comida, sin electricidad o incluso sin un sitio donde vivir.

Cuando los miembros de la familia que consumen drogas están en casa, puede no ser seguro para los niños. Es posible que estas personas no estén lo suficientemente alertas como para proteger a los niños de accidentes o de otros adultos que podrían hacerles daño. Es posible que haya muchas peleas. Y también que descuiden a los niños o abusen de ellos.

Si alguien en la familia vende drogas o tiene alguna otra actividad ilegal, esto también es peligroso para los niños y los adultos podrían terminar en la cárcel.

Cuando los niños crecen rodeados de estos problemas es más probable que ellos también tengan problemas de drogas. Visita la página Ayuda a los niños y los jóvenes a estar libres de drogas de la serie de lectura fácil Easy-to-Read Drug Facts para ver cómo evitar que los niños consuman drogas.