Todas las drogas afectan el cerebro. Por eso es que te pueden hacer sentir eufórico o deprimido, rápido o lento, o pueden hacerte ver cosas que no existen.

Algunas drogas pueden dañarte el cerebro y afectar la forma en que actúas o la manera en que siente tu cuerpo. Estos problemas pueden durar apenas un rato o pueden durar por el resto de tu vida.

Algunas drogas te pueden hacer cambiar de estado de ánimo rápidamente. Puedes sentirte triste, enojado o asustado sin un motivo válido. Puedes reaccionar en forma exagerada a problemas pequeños. Las drogas te pueden hacer actuar como si estuvieras loco. Puede ser que veas o escuches cosas que no existen. Puedes volverte violento o creer que alguien quiere lastimarte.

Algunas drogas pueden hacer que sea difícil prestar atención, recordar cosas o hasta pensar con claridad. Es por eso que a menudo las personas toman malas decisiones cuando están drogadas.

Las drogas pueden limitar tu capacidad de disfrutar de las cosas. Cuando eres drogadicto, las cosas que antes te hacían sentir bien—como ver a tus amigos o mirar una película—ya no te hacen feliz. Por lo general, puedes empezar a disfrutar nuevamente de esas cosas una vez que dejas de consumir drogas, pero eso puede llevar algo de tiempo.