Estos son algunos de los problemas que puede causar la MDMA:

Dolores y malestar

La MDMA puede causar vómitos. También puede hacer que tengas escalofríos o transpires mucho.

Acaloramiento

La MDMA puede aumentar mucho la temperatura del cuerpo.

Pérdida del apetito

La MDMA puede quitarte las ganas de comer. Con el tiempo, podrías perder mucho peso y enfermarte.

Sobredosis

Es posible sufrir una sobredosis de MDMA. La temperatura del cuerpo puede subir tanto que se puede complicar el funcionamiento del hígado, el corazón o los riñones. En raras ocasiones hasta puede causar la muerte.

Adicción

Es posible volverse adicto a la MDMA. Con el tiempo, la droga puede modificar la forma en que funciona el cerebro. Cuando la persona deja de consumirla, el cuerpo puede confundirse y comenzar a sentirse muy enfermo, lo que hace que sea difícil dejar de drogarse. Esto es lo que se conoce como adicción. Si eres adicto a la MDMA y tratas de dejar, puedes sentirte:

  • irritable
  • nervioso
  • deprimido
  • muy cansado
  • incapaz de concentrarte
  • con necesidad de tomar más MDMA

Afortunadamente, el apoyo psicológico profesional puede ayudar a los adictos a la MDMA.

Recuerda que incluso con el tratamiento puede ser difícil mantenerse alejado de la droga. Es posible que quienes dejan de consumir MDMA todavía sientan deseos intensos de consumirla, incluso —en algunos casos— después de años de haber dejado la droga. Esto es normal. Por eso también es importante seguir con el tratamiento durante todo el tiempo que recomiende el médico.