Estos son solo algunos de los problemas que puede causar la cocaína:

Dolores y malestar

La cocaína puede darte dolor de estómago y dolores de cabeza. También puede causar temblores, vómitos y desmayos.

Pérdida del apetito

La cocaína puede quitarte las ganas de comer. Con el tiempo, podrías perder mucho peso y enfermarte.

Ataque al corazón y derrame cerebral

La cocaína eleva la presión arterial y hace que el corazón lata más rápido, lo que puede hacerle mal al corazón. Puede causar un infarto o un derrame cerebral (accidente cerebrovascular). Algunas personas mueren por estas causas.

VIH/sida, hepatitis

Quienes se inyectan drogas como la cocaína pueden contraer el VIH, sida o hepatitis si comparten agujas usadas. Estas enfermedades también se pueden transmitir al tener sexo sin protección, y a las personas drogadas se les puede olvidar usar condones.

Sobredosis

Una sobredosis ocurre cuando una persona consume una cantidad de droga suficiente para generar una reacción muy mala o causarle la muerte. Una sobredosis de cocaína puede causar un ataque al corazón o un derrame cerebral y la persona puede morir. Si alguien que tú conoces tiene cualquiera de los siguientes síntomas debes llamar al 911 inmediatamente.

Los síntomas de una sobredosis de cocaína son:

  • vómitos
  • dolor en el pecho
  • corazón acelerado
  • temblores
  • acaloramiento
  • pánico
  • alucinaciones (ver cosas que no existen)

Adicción

Es fácil perder el control del consumo de cocaína y volverse adicto. Con el tiempo, la droga puede modificar la forma en que funciona el cerebro. Cuando la persona deja de consumirla, el cuerpo puede confundirse y comenzar a sentirse muy enfermo, lo que hace que sea difícil dejar de drogarse. Esto es lo que se conoce como adicción.

Es posible que las personas adictas a la cocaína consuman dosis más grandes o con más frecuencia para lograr el estado de euforia o "high". Por lo general, la euforia de la cocaína no dura mucho. Por eso el drogadicto consume una y otra vez la droga en un intento de seguir sintiéndose bien.

Las personas que están tratando de dejar la cocaína pueden:

  • actuar en forma nerviosa e inquieta
  • sentirse muy tristes y cansadas
  • tener pesadillas
  • sospechar de las personas y las cosas que las rodean

Sentirán una necesidad muy fuerte de volver a drogarse.

Afortunadamente, el apoyo psicológico profesional puede ayudar a los adictos a la cocaína.

Si comienzas un tratamiento, tal vez te sea difícil mantenerte alejado de la droga. Es posible que quienes dejan de consumir cocaína todavía sientan deseos intensos de consumirla, incluso —en algunos casos— después de años de haber dejado la droga.