Foto de un hombre sentado solo en la oscuridadDespués de la euforia inicial que da la cocaína, el efecto comienza a disminuir y te puedes sentir cansado o triste por varios días. También puedes sentir un fuerte deseo de consumir la droga nuevamente para tratar de sentirte mejor.

La cocaína tiende a acelerar todo el cuerpo y hacer que el corazón lata más rápido. Es posible que hables, te muevas y pienses más rápido. Te puedes sentir acalorado y ocasionalmente  temblar . Puede que no duermas ni comas lo suficiente.

La cocaína puede hacer que te sientas feliz y emocionado, pero en cualquier momento tu estado de ánimo puede cambiar.  Puedes volverte furioso, nervioso o tener miedo de que alguien esté tratando de hacerte daño. Hasta puedes hacer cosas que no tengan ningún sentido.

Después de la euforia inicial, el efecto de la cocaína comienza a disminuir, lo que puede causar que te sientas cansado y triste por varios días. También puedes sentir un fuerte deseo de consumir la droga nuevamente para tratar de sentirte mejor.

Una persona que inhala cocaína por la nariz puede tener hemorragias nasales. Incluso puede perder el sentido del olfato. Es posible que moqueen todo el tiempo, como si tuviera un resfrió crónico.

Una persona que se inyecta cocaína tendrá marcas de los pinchazos en los brazos.

Las personas ya adictas a la cocaína tienden a consumir cantidades más grandes o lo hacen más frecuentemente para alcanzar un estado de euforia. Por lo general este “estímulo” o “euforia” no dura mucho tiempo. Por eso, las personas consumen esta droga una y otra vez para tratar de mantener la sensación de bienestar.

Las personas que están tratando de dejar de consumir cocaína pueden:

  • Actuar nerviosos e inquietos
  • Sentirse muy tristes y cansados
  • Tener pesadillas
  • Sentir desconfianza de las personas y cosas que les rodean

Asimismo sentirán una fuerte necesidad de consumir esta droga.