"Deon" era adicto a la heroína. Aquí describe los efectos que la droga tuvo en su vida. (Esta historia está basada en las experiencias de personas reales cuyos nombres se han cambiado).
Foto de un hombre maduro con aspecto sombríoFoto: ©istock.com/pixelheadphoto

Inmediatamente después de inyectarme, sentía una euforia increíble. Estaba en la cima del mundo. Una vez que la euforia se estabilizaba, mi mente se volvía lenta y borrosa. Sentía como si me estuviera hundiendo en el piso. No sabía si estaba dormido o despierto y el tiempo pasaba sin que me diera cuenta. Me volví adicto muy rápido.

Después de un tiempo, necesitaba heroína solamente para sobrellevar el día a día. Si pasaba mucho tiempo sin droga... no puedo ni describirlo. Era como si me estuviera muriendo en todas las formas horribles que uno se pueda imaginar, todas al mismo tiempo. Me dolían todos los huesos, tenía vómitos y escalofríos y no podía dormir durante días.

La primera vez que me agarró la policía comprando heroína me dieron poco tiempo en la cárcel. Después, volví a la calle y a la droga.

La segunda vez, el juez decidió ponerme en un programa de tratamiento para las drogas. Yo estaba muy enojado. No quería dejar la droga, lo único que quería era volver a inyectarme.

Cuando salí de la cárcel decidí que iba a controlar mejor el consumo de heroína y no me iba a meter de nuevo en problemas. Pero cuando se trata de adicción, el "control" no existe. Solo quieres más y más droga y haces todo tipo de locuras para poder drogarte de nuevo.

Un día me excedí y terminé en el hospital con sobredosis. Eso me asustó como no me había asustando nunca en mi vida. Vi que de verdad no tenía control sobre la droga que consumía y que si no hacía algo la droga me podía terminar matando.

La trabajadora social en el hospital me ayudó a entrar a un centro de rehabilitación con un programa de tratamiento para drogas. Ahora vivo con otras personas como yo que están recién comenzando a recuperarse de la adicción. Vamos a muchas clases y reuniones de Narcóticos Anónimos (NA) que nos ayudan a planificar cómo reconstruir nuestra vida sin drogas.

También comencé a tomar un medicamento llamado metadona. Me ayuda a sentirme normal sin necesidad de usar heroína. No sé durante cuánto tiempo voy a tomar metadona pero a lo mejor me ayuda a dejar la droga para siempre. La heroína le ha causado mucho daño a mi cuerpo. Tengo muchas cicatrices en los brazos y mis riñones no funcionan bien. Pero estos días estoy teniendo un poco más de interés en la vida.

Acabo de conocer a mi pequeño nieto. Cuando estoy con él, de verdad creo que puedo seguir sin drogas. Cuando me mira, él no ve un drogadicto. Ve a su abuelo, y eso es todo.

Infórmate más: Señales del abuso de drogas y drogadicción Deon comenzó a consumir heroína cuando era muy joven. Lee más sobre su historia.