No todas las personas que consumen drogas se vuelven adictas. El cerebro y el organismo de cada persona son diferentes. No todos reaccionan a las drogas de la misma manera y no hay ninguna regla que diga en cuánto tiempo se convierte uno en drogadicto. La drogadicción puede llegar rápido o puede tardar. Tus relaciones, los sitios que te rodean y tus preocupaciones también pueden hacer que tengas más o menos probabilidades de llegar a la adicción.

¿Pero cómo es que el hecho de drogarse lleva a la adicción?

El cerebro quiere que repitamos aquellas cosas que necesitamos o disfrutamos, como comer una buena comida. Por eso es que a veces comemos más postre de lo que sabemos deberíamos comer. Por eso es también que un niño a menudo grita "¡Otra vez!" cuando hacemos algo que lo hace reír.

Las drogas estimulan las partes del cerebro que nos hacen sentir bien. Pero, después de consumir la droga durante un tiempo, esas partes del cerebro se acostumbran. Entonces hace falta consumir más cantidad de droga para tener la misma sensación de placer. Pronto, el cuerpo y el cerebro necesitan de la droga nada más que para sentirse normales. Sin la droga, la persona se siente mal y enferma.